Un violín y un chelo haciendo maravillas “a cuerda viva”. Un formato que interpreta desde clásicos hasta temas pop modernos adaptados, siempre con ese toque elegante que caracteriza a estos dos instrumentos.
Esta formación es especialmente adecuada para amenizar ceremonias en las que se busca un toque extra de emoción sin perder la versatilidad y belleza de los instrumentos de cuerda.